lunes, 7 de noviembre de 2011

El Movimiento Ecológico de Venezuela (I Parte: El Partido Verde Venezolano)


La naturaleza y la sociedad humana están en riesgo de la destrucción masiva. Esta situación tiene su origen en las políticas de “desarrollo” que se han venido aplicando de manera generalizada a escala global. Dichas políticas han fracasado porque sus fundamentos están equivocados.El nacimiento del movimiento ecologista venezolano y sus expresiones políticas "verdes" es parte de una respuesta mundial que la sociedad ha venido gestando en las últimas décadas, para cambiar el rumbo y los fundamentos mismos que la política tradicional ha seguido hasta ahora, a los fines de trabajar por un ambiente "seguro, sano y ecológicamente equilibrado" como lo plantea nuestro marco constitucional.


     La Constitución venezolana vigente establece en su artículo 127, lo siguiente:

"Es un derecho y un deber de cada generación proteger y mantener el ambiente en beneficio de sí misma y del mundo futuro. Toda persona tiene derecho individual y colectivamente a disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado. El Estado protegerá el ambiente, la diversidad biológica, los recursos genéticos, los procesos ecológicos, los parques nacionales y monumentos naturales y demás áreas de especial importancia ecológica. El genoma de los seres vivos no podrá ser patentado, y la ley que se refiera a los principios bioéticos regulará la materia.

Es una obligación fundamental del Estado, con la activa participación de la sociedad, garantizar que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, sean especialmente protegidos, de conformidad con la ley." 

     El Movimiento Ecológico de Venezuelaes una iniciativa ciudadana que se suma al esfuerzo global para el cambio hacia sociedades ecológicas. Alcanzar ese objetivo requiere del desarrollo de una POLÍTICA VERDE que signifique una forma nueva y radicalmente diferente de hacer política que deberá estar guiada por los siguientes principios:

La humanidad depende de la diversidad del mundo natural para su propia existencia. Una civilización basada en la destrucción de esa diversidad es insustentable. No es aceptable, ni posible, que otras especies sean consideradas prescindibles en la naturaleza.

Los recursos materiales de la Tierra son finitos. Ponemos en riesgo nuestro futuro si intentamos vivir ignorando esta realidad. Por lo tanto, debemos construir sociedades que garanticen a las próximas generaciones poder disfrutar de este Planeta y sus recursos.

Nuestras acciones deben tener en cuenta sus consecuencias para toda la sociedad, los seres humanos de otras naciones y las futuras generaciones. No debemos procurar nuestro bienestar en detrimento de otros.

Una sociedad sustentable debe estar basada en la cooperación voluntaria entre los individuos en un marco democrático, libre de toda discriminación por el color de piel, sexo, religión, nacionalidad, origen social o cualquier otro prejuicio.Se debe enfatizar la participación democrática y la responsabilidad asegurando que las decisiones sean adoptadas al nivel más cercano posible de aquellos que serán afectados por las mismas.

Se debe bregar por soluciones no violentas a los conflictos, teniendo en cuenta el interés de las minorías y de las futuras generaciones para poder alcanzar acuerdos que sean duraderos.El éxito de una sociedad no debe ser medido solamente por meros indicadores económicos, sino que deben tomarse en cuenta los factores que afectan la calidad de vida de la gente: libertades personales, equidad social, salud, felicidad y desarrollo humano.

La vía de la política electoral no es el único modo para producir un cambio en la sociedad. La Política Verde se expresa mediante una diversidad de métodos para ayudar a que el cambio hacia la sustentabilidad ocurra, haciendo uso de todos aquellos métodos que no entran en conflicto con sus principios.

El Movimiento Ecológico de Venezuela procura impulsar los valores y prácticas que están en el corazón mismo del movimiento verde para revitalizar la política como herramienta de cambio y desarrollo social.