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lunes, 6 de febrero de 2012

El crecimiento es la causa de fondo de la crisis


Tim Jackson es profesor de desarrollo sostenible en la Universidad de Surrey (Reino Unido) y director del grupo de investigación sobre estilos de vida, valores, y medio ambiente (RESOLVE en el acrónimo inglés). Este grupo asesora al gobierno británico y a otros ejecutivos del mundo en políticas relacionadas con el comportamiento ciudadano en relación a la energía. Jackson ha visitado Barcelona para presentar su último libro Prosperity Without Growht, editado en castellano por Icaria e Intermón Oxfam. Su tesis es todo un reto: no saldremos de la situación en que nos encontramos sin una nueva economía donde el bienestar se desvincule del crecimiento. Tim Jackson no define completamente el nuevo modelo, pero da pistas de cuáles deben ser los elementos constitutivos.

lunes, 30 de enero de 2012

Aportaciones del comunitarismo al pensamiento político contemporáneo. Entrevista a Carlos Díaz


Este artículo recoge una breve entrevista realizada en Madrid en enero de 2003 por Rubén Ortega, joven profesor de Filosofía del Derecho, a Carlos Díaz, reconocido filósofo personalista. El origen de la entrevista fue la preparación de un libro de reciente publicación que lleva por título Comunitarismo. Cultura de solidaridad. La entrevista es inédita y tiene la virtud de abordar de forma sincera y directa cuestiones de gran actualidad como el papel del Estado, la importancia de la sociedad civil o la responsabilidad del ciudadano en nuestras democracias

El gran debate filosófico de actualidad: Comunitarismo vs. Liberalismo



Uno de los debates más apasionantes y actuales en el mundo de las ideas, es el que disputan partidarios del liberalismo vs. sus críticos embanderados en posiciones comunitaristas. Apresurémosnos a señalar que este debate encierra una rica tradición filosófica aunque también sociológica y  económica, y que reúne fundamentalmente a intelectuales del primer mundo.

Mensaje póstumo de Jacques Cousteau a la humanidad (Parte VIII: La Vida en mil millones de años)


Escribe que la sala de la evolución no solo define nuestro lugar en el tiempo sino que también define nuestro lugar en la fraternidad de la vida. Nosotros, los seres vivos, fuimos descritos por Loren Eiseley como huérfanos cósmicos, sin memoria de la explosión de las estrellas, las colisiones galácticas, las tormentas primigenias y las erupciones de volcanes que nos concibieron. Sin embargo nosotros, los huérfanos cósmicos, no estamos solos. Toda nuestra familia de la vida, animales y plantas, animales de sangre fría o de sangre caliente, todos somos hermanos unidos por antepasados comunes, las primeras células nutridas por la tierra y el mar. Los acontecimientos que tuvieron lugar a lo largo de miles de millones de años en el pasado sin duda pueden guiarnos en nuestros sueños para los miles de  millones de años en el futuro.

Mensaje póstumo de Jacques Cousteau a la humanidad (Parte V: Coge el dinero y corre)


Mientras saquean en busca de beneficios económicos, quienes arrasan las tierras y los mares solo piensan en el dinero para hoy, sin pensar que están acabando con su propio botín para mañana. Las redes de nailon han revolucionado la industria pesquera, dicen los propietarios de las flotas. Pero quienes utilizan redes de nailon han creado una industria competidora: la pesca fantasma. Cada año, cientos de millones de kilos de materiales de plástico utilizados por las flotas comerciales (redes, sedales, boyas) se hunden hasta el fondo. Las redes de algodón se desintegran, las de nailon, no.

viernes, 27 de enero de 2012

Economía y Ecología: hacia una socioeconomía solidaria (Parte III: La relación entre la Socioeconomía y la Ecología)


A diferencia de los animales, que se comportan "naturalmente" y "directamente" en relación con su entorno, los seres humanos nos caracterizamos por comportarnos de manera distinta, esto es, relacionándonos con la naturaleza mediante nuestros actos económicos. La economía, podemos entenderla entonces, como un singular proceso de intercambio entre el hombre y la naturaleza, donde ambas partes resultan modificadas. Es con relación a esta vinculación, que la ecología se convierte en un problema económico; y este dato podría resultar alentador, ya que si ponemos nuestras miras en el eje de la economía, y no en el de la naturaleza, entonces, podremos concluir que un cambio de actitudes económicas en los seres humanos podría contribuir a una mejora clara del entorno donde vivimos. La otra posibilidad sería actuar directamente sobre la naturaleza, lo que tiene un riesgo mucho mayor, por el dato insoslayable de que el hombre puede controlar sus actos, pero no la fuerza y los comportamientos todavía no plenamente comprendidos de ella.

Economía y Ecología: hacia una socioeconomía solidaria (Parte II: Socioeconomía y Economía Solidaria)


En ese sentido, la Economía de la Solidaridad muestra una aproximación notable a los esfuerzos emprendidos por los socioeconomistas. La Economía de la Solidaridad, a diferencia de la socioeconomía que nace en los países centrales, es una producción teórica que surge en América Latina, a principio de los ochenta, persiguiendo al menos dos objetivos: en primer lugar, rescatar las formas alternativas de hacer economía (de producir, distribuir, consumir y acumular); y en segundo lugar, reelaborar la teoría económica construyendo el herramental necesario para comprender estas economías alternativas que funcionan con parámetros, valores y principios diferentes a los típicamente "privados-capitalistas" y "estatal-regulado".

Economía y Ecología: hacia una socioeconomía solidaria (Parte I: Introducción)


La economía y la ecología, como disciplinas de estudio, tienen muchas más cosas en común que las que ecólogos y economistas han puesto a sus respectivos servicios durante mucho tiempo. Con ello, no han deparado en una misma raíz etimológica. Nótese en tal sentido que "ecología" deriva del griego oikos (casa) y logos (estudio), de forma tal que la ecología vendría a ser el "estudio de la casa", o del ambiente. El término "economía", por su lado, también se deriva de la raíz oikos, a lo que agrega nomos, que significa administración. De esta forma, la economía vendría a ser la "administración de la casa".

lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Habrá alimentos suficientes para todos?


Ya somos 7 mil millones de personas. ¿Habrá alimentos suficientes para todos? Hay varias respuestas. Escogemos una del grupo Agrimonde (véase Développement et civilisations, septiembre 2011) con base en Francia, que estudió la situación alimentaria de seis regiones críticas del planeta. El grupo de científicos es optimista, incluso para cuando seamos 9 mil millones de habitantes. Propone dos caminos: profundizar la conocida revolución verde de los años 60 del siglo pasado y la llamada doble revolución verde.

lunes, 21 de noviembre de 2011

“La sostenibilidad requiere un enfoque sistémico y transformador”


Aunque nacido en Francia, Florent Marcellesi es un ciudadano del mundo y así actúa tanto en su vida diaria como en la defensa de sus propuestas políticas. Quien lo lee habitualmente conoce su profundo conocimiento de las bases ideológicas del movimiento verde, así como su defensa de un espacio propio y con autonomía para la ecología política en España y Europa. Para los que pensamos que un futuro muy negro nos espera si no ubicamos urgentemente la sostenibilidad en el centro de nuestra gestión de lo público, gente como Florent es una esperanza. Y por eso le deseo mucha suerte en todo lo que se proponga. Será un indicador para creer que nos irá mejor a todos.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

La Ecología en América Latina (Parte III: Política cultural/Política de la diferencia)


La diferencia es siempre una diferencia radical; está fundada en una raíz cuyo proceso y destino es diversificarse, ramificarse, reedificarse. El pensamiento de la diferencia es el proyecto de desconstrucción del pensamiento unitario, aquel que busca acomodar la diversidad a la universalidad y someter lo heterogéneo a la medida de un equivalente universal, cerrar el círculo de las ciencias en una unidad del conocimiento, reducir las variedades ontológicas a sus homologías estructurales y encasillar las ideas dentro de un pensamiento único. La ecología política enraíza el trabajo teórico de desconstrucción del logos en el campo político, donde no basta reconocer la existencia de la diversidad cultural, de los saberes tradicionales, de los derechos indígenas, para luego intentar resolver el conflicto que emana de sus diferentes formas de valorización de la naturaleza por la vía del mercado y sus compensaciones de costos.

sábado, 12 de noviembre de 2011

La Revolución Ecológica (Parte IX: La conciencia y el Verbo)


Puede parecer extraño que los cambios ecológicos que los cambios ecológicos que demanda la defensa del planeta sean entendidos como una revolución. Quizás es necesario precisar esta idea. El término revolución no ha sido usado aquí para designar el salto cualitativo de una sociedad a otra en el marco de un proceso evolutivo que va de unidades inferiores a otras supuestamente superiores. No es posible dejar de pensar que el concepto de revolución está demasiado ligado a las teorías del progreso y del desarrollo que este mismo trabajo intenta cuestionar. Por lo tanto, el concepto de revolución ha sido usado en su sentido más lato, esto es, para referirse a cambios profundos en todos los niveles de la existencia, pero sin que éstos correspondan con ningún plan inscrito en alguna ideología del progreso, del crecimiento, o del desarrollo.

La Revolución Ecológica (Parte VIII: La intervención ecológica)


La intervención ecológica en el mercado supone, a la vez, la organización política de los agentes ecológicos interventores. Esto no quiere decir, aunque no lo descarta, que una organización ecológica deba ser partidaria. Tampoco quiere decir que deba ser puramente cultural. En este sentido, no hay una receta universal. De país a país, las constelaciones políticas de donde puedan surgir interferencias en el mercado, son diferentes. En algunos países latinoamericanos, por ejemplo, supone vincularse con demandas campesinas e indígenas largamente postergadas, lo que en algunos casos implica cuestionar el sentido puramente geopolítico (o estatista) de la nación, lo que puede a su vez ser fuente de conflictos de alta intensidad en el futuro.

La Revolución Ecológica (Parte VII: La revalorización de los valores)


Como ya ha sido dicho, el valor del desgaste de la naturaleza no está involucrado, por falta de una tercera contabilidad, en el cálculo valórico de cada producto y, por lo mismo, no forma parte del cálculo preciatorio. Una nueva teoría del valor, parte central de la Segunda Crítica a la Economía Política que —como también ha sido establecido— se encuentra en marcha, pasa por incorporar en la producción la parte que se pierde de la naturaleza. Ahora bien, este tipo de cálculo ofrece una breve dificultad; matemáticamente es incalculable.

La Revolución Ecológica (Parte VI: El fin de la utopía del crecimiento eterno)


Si el crecimiento tiene límites objetivos, debe existir un momento en el cual, ü partir del reconocimiento de esa realidad, la economía —en tanto que ciencia— deja de ser una ciencia del crecimiento. Eso significaría desplazar su centro desde la producción de riquezas al de la administración de la pobreza. Quizás la economía moderna nació el día en que Jesucristo, según el Nuevo Testamento, tuvo la fantástica idea de multiplicar los panes para dar de comer a los hambrientos. Si se escribiera de nuevo la misma historia, Jesucristo debería haber enfrentado el problema no de multiplicar panes, sino de repartir, entre muchos, los pocos disponibles. Esa es la tarea científica de la economía del futuro, que sólo puede cumplirla reconciliándose con su hermana, la ecología.

La Revolución Ecológica (Parte V: La impureza de la ecología política)


Que estemos en vísperas de una revolución global que además se expresa ecológicamente, quiere decir que lo ecológico no existe políticamente en forma "pura" sino imbricado en un contexto poblado de conocimientos que no son puramente ecológicos. Pero, a la vez, el elemento ecológico impurifica a los demás (políticos, económicos) y les da una connotación que sobrepasa su forma específica, hasta tal punto que lo llamado específico se convierte en un dato abstracto, imposible de ser ubicado en algún punto de la realidad.

La Revolución Ecológica (Parte IV: La teoría de la revolución global)


La ecología como práctica política subvierte principios esenciales del racionalismo moderno. Quizás estamos asistiendo a uno de los procesos más revolu­cionarios que haya conocido la historia de la Humanidad, pues gracias a los servicios que nos presta la ecología podemos realizar una suerte de cuestionamiento tridimensional. En primer lugar, el de un orden civilizatorio: la propia modernidad. En segundo lugar, el de un orden socioeconómico: el industrialismo, predominan­temente su forma capitalista (ya que su forma socialista se cuestionó a sí misma, y muy radicalmente). En tercer lugar, el de nosotros mismos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

La ecología política y el siglo XXI


La “ecología política” pretende traducir al campo político los múltiples aspectos y realidades que engloba el término ecología. Como se ha repetido hasta la saciedad, la palabra ecología se remonta a las raíces griegas oikos (casa) y “logie” (estudios metódicos del ¿para hacer qué?). Generalizado en los últimos decenios del siglo XIX, el término ecología adopta el sentido de “la organización más satisfactoria de nuestra casa Tierra, en sus relaciones con la Naturaleza que la rodea”. La ecología tiene de excepcional el haber sido una ciencia y haber pasado a ser un asunto político y ético de mayor importancia.

De la Venezuela Rentista a la Venezuela Solar: Manifiesto Político MOVERSE


Movimiento por una Venezuela Responsable, Sostenible y Emprendedora (MOVERSE) es un movimiento político venezolano de izquierda y ambientalista destinado a promover un nuevo Proyecto Político Nacional en el cual  Democracia Efectiva, Economía Sostenible y Comunidades Inclusivas son bases fundamentales  de la nueva ciudadanía plural, libre, innovadora, corresponsable y progresista. MOVERSE es una organización conformada por un grupo de ciudadanos provenientes de diversas corrientes del pensamiento político, sin distinción de clase, raza, género y credo,  que coincidimos en la necesidad de transformar a Venezuela en un país productivo, incluyente y comprometido con su desarrollo sostenible. MOVERSE ofrece un espacio de acción sociopolítica a todos los venezolanos, y de manera particular a  generaciones emergentes de jóvenes, preocupados por la crisis social, económica, política y ambiental que vive la nación,   y  dispuestos a comprometerse voluntariamente en la búsqueda individual y colectiva de soluciones innovadoras a los desafíos de nuestro tiempo.